La prueba virtual (Virtual Try-On) es el proceso de ponerle una prenda a la persona de un video usando solo imágenes de producto. En lugar de reservar modelo, localización y sesión de fotos, eliges un video de estilo — la modelo, la escena y el movimiento de cámara salen de él — subes el producto y la IA se lo pone a la persona: el clip vuelve con la prenda puesta en cada fotograma.
Cómo funciona
El modelo lee en tus imágenes de producto la forma, el color, el estampado y la tela de la prenda, y después la ajusta al cuerpo de la escena. Hay dos formas de llegar al resultado: Estándar rueda el estilo de nuevo — un clip nuevo con la misma escena y el mismo look, con la modelo llevando tu producto — mientras que Pro cambia la prenda fotograma a fotograma sobre el material original, así que el movimiento, la cámara y el ritmo existentes se conservan tal cual. En ambos casos, la salida dura lo mismo que el video de estilo.
En qué destaca
- Lookbooks y video de catálogo — un producto, varias escenas, sin reservar sesión.
- Variantes de anuncio — la misma prenda en distintos looks, cada una un clip terminado.
- Nuevas versiones de una prenda — un estampado o un color diferente sobre una modelo y una escena que ya te gustan.
- Comprobaciones de diseño — mira cómo se ve una prenda en un cuerpo en movimiento antes de lanzarla a producción.
Qué incluye una buena entrada
Empieza por el video de estilo, porque fija lo que la prenda no puede cambiar: la modelo, la escena, el movimiento de cámara y la luz. Elige uno con una sola persona bien visible, la ropa sin nada que la tape, la cámara estable y la luz uniforme. Después vienen las imágenes de producto — hasta tres: frente, espalda y un primer plano del estampado o de la textura, hechas en plano sobre un fondo liso y con colores reales. Cuanto más clara se vea la prenda en esas imágenes, más fiel cae sobre el cuerpo.